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sábado, 24 de febrero de 2024

 

HOY SANTO MATÍA DOS AÑOS DE HOSTILIDADES. UCRANIA PIERDE LA GUERRA CON RUSIA

EL VIEJO TESTAMENTO me hace sentirme incómodo, si no decepcionado a la vista de una descripción de un dios terrible y vengativo que se oculta detrás de una zarza y que sólo favorece a los elegidos al que a Él, Yahvé, le viene en gana. Primera objeción: si creó al mundo, al hombre y a todos como puede olvidar a los que ni están en la lista de Shindler. Segunda idea: Dios no castiga, premia. Y tercer concepto en torno al cual gira todo el Nuevo Testamento: Él es amor. En ese sentido mucho me complace una definición de un cura de aldea sobre el sacerdocio “Somos los administradores de la paciencia de Dios, de la duda, el desencanto y el dolor de los hombres”. Poco que ver con el principio de ojo por ojo y diente por diente. Al hilo de mi objeción cabe afirmarse que tanto la guerra de Gaza como la del Zelenski contra Rusia son dos guerras bíblicas con carácter apocalíptico inconcuso en el afán del exterminio del otro (treinta mil muertos en Gaza a manos del verdugo Netanyahu y “lucharemos contra Rusia hasta el último ucranio, el predicado de esa víbora norteamericana que repta por la Casa Blanca: Biden). A este dios le la venganza por lo visto le gusta el genocidio, echa mano de la cultura de la muerte y emplaza toda la artillería de costa, en su poder los medios de comunicación audiovisual y la poderosísima propaganda. Furia bíblica. Nosotros somos los elegidos. Exterminaremos al que se oponga con misiles nucleares. Disponemos de refugios anti atómicos. El Eretz Israel se reserva el derecho de admisión sólo lo que tengan el vale. El Libro de los Jueces y el de Josué estremecen por su furor sanguinario contra los moabitas. El de Ester es la quintaesencia de la astucia y la crueldad sobre un fondo de intrigas palaciegas y de eunucos, harenes, fiestas y traiciones. La bella hebrea Ester se hace concubina de Aman y al final de esta truculenta historia los judíos se vengan pasando a cuchillo a cien mil súbditos del rey Amán que era persa. Por ende existe una enmiga endémica contra los iraníes porque a pesar de todo no consiguieron destruir la civilización persa. Tampoco la egipcia. Sansón y los filisteos es otra crónica de una guerra bíblica. ¿Resucitarán los gigantes? En medio de la impase de crímenes y venganzas, guerras e invasiones el Libro de Ruth pone cierta calma a tanto despropósito pero el Cantar de los Cantares es un epitalamio casi porno y el rey Salomón supo sacarle partido a la vida con un gineceo de ochocientas mujeres. ¿Cumpliría con todas su majestad? Las profecías de Isaías, los Salmos, Job o Jeremías nos acercan al cristianismo aunque permanezcan distantes de la poderosa revelación de que Dios es amor. En el Nuevo Testamento el perfil de Nuestro Señor aparece desdibujado y hay algo que se nos escapa pero esta oscuridad y laconismo de los Sinópticos forma parte del enigma triunfal de Xto en la encomienda suprema de amaros los unos a los otros. Para burlarse y atacar ese Testamento los cristofobos y rusofobos están ahí. Se trata de destruir Rusia baluarte de la civilización cristiana. Es el afán que volvió locos a Hitler y a Napoleón y sucumbieron en la estepa. Los nazis son demócratas en desguisa. Otros perros con los mismos collares. Esto puede ser el fin del mundo. Según mis cálculos y estudios en mis libros siempre tuvo un perfil apocalíptico. Me atrevo a advertir de ese peligro hoy día de Santo Matías cuando las noches igualan a los días y comenzó la operación rusa aunque la guerra había comenzado en el 2014 con los disturbios de la plaza mayor de Kiev.

24/02/2024

24/02/2024

 

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