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sábado, 21 de febrero de 2026

 




SAN DOSITEO TIEMPO DE CUARESMA. VENEREMOS AL PATRÓN DE MEMBIBRE DE LA HOZ

 

Hoy 21 de febrerillo loco es san Dositeo. Viernes de Cuaresma.

Escucho desde mi ventana el chirrido de las becadas que han vuelto y vuelan migratorias hacia el norte. Esta algarabía que escucho habitual año sí y otro no. Se esponja mi corazón y me obliga a proferir un canto de alabanza a mi Creador.

¡Cuán grande es el Señor¡ hasta las grullas alborotando en las antiguas eras al pie del castillo de Villafranca prorrumpen en gritos de alabanza. Lent. Veliki Post. Tiempo de ayuno.

 Sustine et abstine. Guardar continencia. Años atrás no encendía pipa hasta el sábado de resurrección. Ya no fumo por lo cual el caso ya no es tarea. Guardar continencia ya no lo es. A mis 81 años y medio, los fuegos fatuos del erotismo se me han apagado.

La libido no sólo no se enciende sino que me causa risa y yo soy un monje blanco, un fraile sin monasterio, abad de mis propios deseos.

Guardo la Regla como me da la gana y me extasío escuchando el canto primaveral de las grullas. Las cigüeñas ya han vuelto aunque aseguran los ornitólogos que esas zancudas ya no se van, continúan machacando el ajo en sus enormes nidos en lo alto de nuestras torres.

La becada scolopax rusticola es ave migratoria que busca los humedales del norte de Europa hacia finales de febrero. Pero la grulla, a mano contraria, regresa al norte. Vuela para criar en Finlandia y en Suecia.

Dicen que es extremeña pues en Cáceres tiene la invernada, con sus patas largas, sus elegantes penachos, el alto copete. Son por unos días las reinas de la dehesa al pie del castillo de Villafranca.

Su parloteo no se interrumpe ni de noche. Es una maravilla que me hace pensar en que lo bueno no se acaba. Me olvido de las locura, desaires y desafíos de ese Mr. Trump que está medio loco y muy contento al volante de mi buga me acerco hasta Membibre de la Hoz por ser hoy san Dositeo nuestro patrón.

 En un par de horas cruzo la cordillera y me planto ante el atrio de la iglesia de Membibre donde yo jugaba con los de mi cuadrilla al chito y al zorro-pico-zaina y veo bajar una estantigua que desciende  del cielo hasta posar sobre la puerta de herradura cerrada a cal y canto.

 Ya no hay gente, chiquitos, media docena de vecinos y por el verano algo más.

 Membibre para molinos, decía el cantar. Todos se han derrumbado. El río Hoz daba sartas de cangrejos. No queda ninguno. 

La casa del abuelo Severiano larga de hechura con tejaroz que parecía un sombrero fue vendida al igual que las tierras de labor y lo mismo que el majuelo. Aquella viña era el ojo derecho del abuelo Parra. Mi padre y mis tios todos muertos: Silvino, Felipe, Ursino, Petra, Manahén y la Domitila que se murió al nacer. 

Voy recorriendo los letreros de las tumbas en este camposanto semiabandonado de mi pueblo  y aparecen nombres que no parecen de estos tiempos sino que evocan la costumbre de bautizar a los recién nacidos con el santo del día: Verulo, Secundino, Siricia, Servula, saturnina, Fortunato, Venancio, Maximiano, Patero.

Severiano Parra,  en honor al obispo y mártir de Escitopolis en Palestina se llamaba mi abuelo.

Lo bautizó don Valerio Ventolero un párroco que fue del pueblo a finales del siglo XIX. Le gustaba el traguillo y las mozas. En la rectoral siempre servía un ama cojonuda que le parió doce hijos a los cuales los metió en la inclusa.

 ─¿Cómo tú por aquí, Silvino?

─Yo soy Antonio.

─¿No eres tú el hijo del sargento Parra?

─El mismo.

─Pues dispensa. Es que me ha dicho el oftalmólogo del Paraíso que he de ponerme gafas y ya le he dado un toque a san Pedro para que me compre unas gafas. 

─¿Necesitáis gafas ahí arriba también?

─Si eres corto de vista, sí. Anda que no.

─Puaf.

─¿Y qué te trae por acá?

─He venido  a veros a vosotros.

─Pues aquí hay poco que ver. Ya sabes. La España vacía. Pocos y mal avenidos como los galgos de Zurita. Estando en estas bajaron dos ángeles y dijeron a Ambrosio metiéndole prisas:

─Espabila. Que están tocando retreta. Basta ya de darle a la húmeda. Recuerda que eres un difunto

Desapareció la visión. Los trasgos se fueron. Membibre se quedó sin fantasmas y yo  con mi melancolía y las ganas de saber más pero nadie ha podido desentrañar hasta ahora los secretos de ultratumba.

Cuentan las crónicas por ahí que los Parra somos judíos conversos y no sé yo. No me parece a mí. Lo único que somos muy rezadores, algo mirados para el dinero sin ser tacaños. Cuando estamos en oración balanceamos el cuerpo. Nos gusta estudiar. Vamos por el mundo cargados de  libros. Nos prueba el traguillo. No somos lujuriosos pero nos encanta comer. Así que nos vendrá muy bien el ayuno cuaresmal pero no nos queráis meter en el mismo saco que ese don Benjamín el sacamantecas de niños palestinos o el Trump que es un venado. No los Parra no pertenecemos a esa estirpe.

─ Puede que seáis los de la Numero Trece perdida. ─Pues a lo mejor. Quién sabe. Nadie puede decir que este cura no es mi padre.

 

sábado, 21 de febrero de 2026

viernes, 20 de febrero de 2026

 VIVA NUESTRA POLICÍA NACIONAL QUE VELA POR NUESTRA SEGURIDAD. UNA GOLONDRINA NO HACE VERANO

Viva la Policía Nacional. El contubernio está machacando a nuestros guardias. Posiblemente haya garbanzos negros en la familia pero una golondrina no hace verano. Tuve varios agentes de la Benemérita en mi familia y mi primo Bene el de Cozuelos una bellísima persona fue un digno uniformado de los “grises”, cumplía a rajatabla el reglamento. Su hijo es comisario y tiene por delante una brillante carrera.. Lo estarán pasando mal con esta campaña de acoso y derribo (esto no viene de aquí, me tiembla la mano en los papeles de Epstein,) soy un viejo periodista sin adherencias políticas. España es mi divisa)  Yo acuso.

El que un capullo le haya metido mano a una compañera para tocarle el pirulí es comprensible y humano pues ya se sabe lo de la jodienda no tiene enmienda y parece ser que la tía estaba muy buena pero no entiendo el escándalo que se ha preparado. Los ingleses describirían la situación con un refrán:

─They make mountains of mole hole (convierten la guarida del topo en una montaña)

Más carnaza para los leones carroñeros… los cuales se escandalizan de una situación puntual y luego propalan el amor libre, las relaciones abiertas, el folleteo. Doble moral. El gran caucus me parece que quiere cargarse a Sánchez ¿Por qué? Fue el único estadista que tuvo cojones para denunciar el genocidio gazatí y de esa ladera israelita bajan los cantos rodados. El periodismo carnicero ya tiene un buen afrecho

─Es usted un conspiranoico, don Verumtamen

─Que bah. Yo me la cojo con papel de fumar

 

 

miércoles, 18 de febrero de 2026

 

EL DÍA DE SAN SILVINO

Era el 17 de febrero un día especial. Era la onomástica de mi padre y allí fui a rezar por él a la iglesia de mi pueblo. Tirón de orejas, papá doquiera estés. Seguro que en el cielo gozando de la amistad de tus camaradas artilleros y del amor de tus hermanos pero sobre todo el de mamá. 

Ya sé que es difícil a día de hoy creer en la comunión de los santos, en la predestinación pues nacemos para la eternidad cuando el alma se separa del cuerpo. Ya sé que a día de hoy cuando todos creen en lo de acá abajo es muy penoso en lo que queda allá arriba. 

Pero yo sigo creyendo que hay vida después de la muerte. El hic et nunc (aquí y ahora) de la rabiosa actualidad no me vale. Porque esta vida es tránsito, pasaje, según el credo de Nicea. 

Morimos en la esperanza de la resurrección.

El día 17 de febrero era un día entrañable. Papá venía del cuartel una hora antes y le aguardábamos mirando por la ventana cruzar el puente de Valdevilla.

Nanito el hermano pequeño salía  escopetado a darle un beso echándose a sus brazos. Mi padre que era un artillero muy fuerte pues le llamaban el Sargento Fuerza y era capaz de coger con las manos dos proyectiles del quince y medio le subía a lo alto al pequeño.

El Nanito siempre estaba acatarrado, le colgaban dos mocos como dos candiles debajo de la nariz a quien alumbras, Luis Fernanditgo, hijo y casi le disparaba a las alturas.

 Otra cosa: Nanito, recién destetado y con cuco[1] debajo del mandil siempre estaba con el culo al aire. Arrópate hijo. 

Hoy hace un día perverso, decía mi padre, y en verdad eran días siniestros aquellos 17 de febrero en Segovia.

Si no nevaba, helaba y si no helaba chaparreaba, hacía un frío de los cojones.

Mamá había preparado un cocido para chuparse los dedos con tocino y con bola porque a mi padre le encantaba aplastar el tocino contra la rebanada de un chusco que traía del cuartel.

Para postre unas mantecadas que había horneado mi madre en la cocina de leña. Papá que nunca lo vi borracho. Bebía con moderación, que no faltara el vino a las comidas; daba un par de tientos al jarro de los que había mandado el abuelo de la cosecha del majuelo de Valtiendas.

Aquello no era vino. Era canto gregoriano. Lo busqué yo por mil tabernas y ya no se produce. No producía clavo ni te quedaba resaca.

Por desgracia a mí se me ha quedado la añoranza de aquel mosto sin sulfitos ni polvos que no emborrachaba y daba fuerzas. Al cual hoy lo denominan vino de la ribera.

Después, café, copa y puro. Poníamos Radio Segovia. Peticiones del oyente. Música al canto. Madre escuchaba la radio mientras cosía “Lo que nunca muere” o el “Consultorio de Elena Francis y la jornada la pasábamos divinamente al amor de la lumbre jugando a las cartas los hermanos”. Iban creciendo los días y apuntaba la primavera.

Algunos años ya habían crecido los almendros del Terminillo aquella finca en la ladera de la Lastrilla según se sale de Segovia pero casi siempre se helaban.

¿Y quién era san Silvino? Un santo godo obispo de Toulouse muerto en 718 y cuyas reliquias se guardan en un monasterio de los Países Bajos. El P. Croisset en su biografía dice era muy penitente.

Llevó toda su vida cilicio, una carlanca de púas apretándole la cintura que no se quitaba ni para dormir (mirabile dictu)[2]. Casó al rey Chigberto con su esposa Adelaida, hizo una peregrinación a Jerusalén y predicó el evangelio a los francos.

Agrega este biógrafo que era de cabellos rubios, alta estatura, fuerzas formidables. Justo como papá, que era tan forzudo como un buey. Dios lo tenga en su gloria y que nos espere allá muchos años

 

18 de febrero de 2026

domingo, 15 de febrero de 2026

 

BOCACCIO

YO leía a Bocaccio a la luz de una linterna en mi camarilla cuando era seminarista. Sus aventuras galantes me hacían reír Y soñar. También me la meneaba. A los dieciséis años mis hormonas estaban revolucionadas. No daba paz a la mano. Era un libro prohibido en el seminario. Venida la inspección de visita en seminario, le daba la vuelta al lomo de la novela y ponía otra etiqueta “Las fundaciones de Santa Teresa de Jesús”.

El libro nos remonta a los tiempos medievales cuando la Peste Negra se llevó por delante a media Europa. Un grupo de damas y caballeros florentinos con ganas de vivir y olvidar la guadaña de la gran pandemia de 1348 salían a las afueras de la ciudad a tener un día de campo, cantaban, bailaban, retozaban y cada uno contaba una historia.

 Lúbricos cuentos picarescos, burlas, engaños, maridos cornudos, malcasadas salidas, novicias que caen en las garras de capellanes libidinosos. En fin, el tema eterno de la jodienda que nunca tuvo enmienda. La historia que más hilaridad ha causado en todas las naciones creo que fue la del Hortelanillo de las Clarisas que se hizo pasar por mudo y un día una de las monjitas mientras estaba podando un manzano subido a una escalera dos monjitas observaron sus garantías─ estaba mejor dotado que un carabinero─.

Vieni, vieni anchio. Ven pa acá─ le dijo una monja a su compañera.

─No le llames. Tenemos voto de castidad

─A nadie le importa. Lo metemos en la cabaña y probaremos lo más delicioso que hizo Dios, el mayor goce para una mujer el ser poseída de varón

─Uf. Hermana. ¿Y si se entera la madre superiora?

─ Nadie lo sabrá. El hortelano es mudo

El gran Pier Paolo Passolini narra la escena de este cuento bufo tan tierno como picaresco y enfoca la cámara y muestra que todas las monjas estaban observando el trajín desde la ventana de las celdas. Desde esta contemplación a todas las monjas se las iba pasando por la piedra pero cuando la madre abadesa reclamó sus servicios, el hortelano cansado habló:

─No puedo más. Estoy  exhausto─ gritó el hortelanillo. Y a mí su descorazonamiento me recuerda una canción castellana de aquel bercero al que no le pagaban renta sus monjas y les envió el recado por el órgano música cantada y si el nabo se me nace y la pija se me pone tiesa el primer nabo que plante será el suyo, madre abadesa

Qué se le va a hacer. Era la edad media y sus reverencias la tenían bien puesta. Verdaderos garañones con sotana. Nada de mariconería. Virilidad a punta pala.

 

─ Milagro.

Se produce una revolución en aquel convento de clarisas. Redoblan las campanas y corre la voz por toda la Campania de que por intercesión celestial un mudo ha recobrado el habla. Son organizadas peregrinaciones para ver al santo.

Su bellaquería se trasformó en santidad y en otros episodios el gran escritor del Renacimiento italiano, tan imitado en España, pasa la cinta por las costumbres depravadas de los eclesiásticos sin que esto fuera óbice a la gran fe. Creo que Bocaccio critica el celibato y el abuso del pecado cometido por los clérigos incontinentes. El más ruin jabalí se zampa la mejor bellota y para gozar de sus feligresas sin que se enterasen sus maridos utilizan las más sutiles ardides.

Pier Paolo Passolini y Giovanni Bocaccio santos de mi devoción orate pro nobis.

Ya confirmé que mi fe no es un problema de bragueta

Domingo, 15 de febrero de 2026

 

martes, 3 de febrero de 2026

 Una LIRA Y UN TREBOL EN LA 3ª AVENIDA (II)

 

Cuando aterricé en el aeropuerto Kennedy aquel día de San Andrés de 1976 se cernía  sobre la Gran Manzana una potente cellisca. Era el atardecer. Y tocamos tierra sorteando las nubes. Una gran turbulencia se abatía. 

Venía en el asiento de al lado un polaco que, por miedo le entraron ganas de rezar, se apretaba contra la silla y pasaba los dieces de su rosario:

─Scary. Tengo pánico.

─Dont worry, mister, ya hemos aterrizado.

El acojonamiento de aquel viajero era un signo de los que me esperaba. Un funesto presagio. Me había, al salir de Madrid, dado mi director Donato León Tierno una recomendación:

─Parrita, tú cuenta una historia.

Yo sabía que venía a cerrar la tienda. Que se acababa la prensa del Movimiento. 

 otra foprma de hacer periodismo. Cambiariamos la elegancia por la plebeyez y la chabacanería. Concluía un ciclo de grandes corresponsales en el extranjero conjugando la novedad noticiosa con la literatura: Julio Camba, Ricardo León que narró la guerra del 14 desde las trincheras alemanas, Hemingway, Rodrigo Royo, García Serrano, Pistolesi, Ismael Herraiz (“Italia fuera de combate”), Blanco Tobio, Celso Collazo, Alfonso Barra. Pombo Angulo el corresponsal de La Vanguardia que dió a conocer la caida de Berlín.

 Eran cronistas que medían la temperatura de un país no sólo por la combustión política sino también por sus alacridades poéticas: el habla, sus gentes, su historia, sus tradiciones. 

Hoy todo se ha vuelto como más brutal.

Trump tiene modales de esbirro. Es petulante y necio. Mucha gente se pregunta cómo puede ser que un contratista de obras neoyorquino podrido de dolares con aspecto de camionero de la Ruta 66 pueda haber alcanzado la presidencia de los USA. Con  semejante patán no es de recibo.  

Es la narración a cara de perro. Periodismo de cejas bajas que dirían en Fleet Street y nosotros aspirábamos a la excelencia. Cejas altas. Hice de mi capa un sayo.

Yo venía a echar el cierre y me encontré con una metrópoli que me recibía con una temperatura bajo de cinco bajo cero con unas cuantas pesetas en el bosillo que di a un judío para que me encontrara una casa. Se las di y le ofrecí tabaco.

-Aquí solo fumamos hierba- me dijo

Me dirigí a un hotel cerca de la ONU y desde allí largué mi primer despacho. Subí al restaurante a tomar café y al regresar noté que me habían robado las gafas y mi pluma estilográfica, aquella estilográfica donde yo pergeñaba mis artículos antes de pasarlos a máquina. Un mal barrunto. A pesar de todo, sobreviví.

 Nueva York es la ciudad que no duerme, la ciudad automática. Razón llevaba Julio Camba. Era el futuro y yo venía de Europa, una Europa que era el pasado. Como mejor supe y pude narré las intercadencias de la era Carter. My name is Jimmy Carter.

─Jimmy who?

El manisero de Plains. Tenía modales y una dialéctica que me recordaba las páginas de la novela del Tío Tom. 

Creo que fue el último de los presidentes americanos que profesaba el cristianismo. Protestante metodista el cual todos los domingos iba a misa y no se cohibía en afirmar que la guerra nuclear sería el fin del mundo. 

Porque había hecho la mili a bordo de un submarino armado con misiles con una capacidad deletérea nunca vista en la historia de la humanidad. Era Carter el segundo de a bordo del almirante Rickover.

continuará

 

martes, 3 de febrero de 2026

 

 

lunes, 2 de febrero de 2026

 CLOVER & HARP LOS PUBS DE LA TERCERA AVENIDA

 

Nueva York cuando yo la conocí era una ciudad judía bajo la vara del alcalde Koch primer munícipe pero los que curraban eran los irlandeses e italianos (todos en la policía) subidos a los andamios cual albañiles constructores real state bienes raíces. Una escala más abajo se situaban los negros de Brooklyn y del Bronx, tribus y pueblo de Dios y en la cola, los hispanos pero los que llevaban la voz cantante y el control político, todo el papeleo de los impuestos y alcabalas, eran los del pueblo elegido.

Con todas las tasas que enviaba la alcaldía neoyorquina a la Ciudad Santa se podía sustentar todo el estado de Israel así que los hasidim de Mea Shearin el barrio ortodoxo de Jerusalén pudieran pasarse los días de claro en claro y las noches de turbio en turbio, los meses y los años, estudiando la Torá para saber y discernir cuándo llegará el mesías.

Estudiar y procrear hijos cumpliendo el mandato bíblico de crecer y multiplicaos era el lema que se ha conservado inalterable a lo largo de los siglos. El mundo varía pero ellos no cambian nunca.

 Tuve buenos amigos judíos: Sam que me vigilaba ─trabajaba para la CIA─ y leía mis crónicas y obtuvo para mí el carné de conducir gratis y un estanquero de la calle 22 que me proporcionaba  cigarros puros de vitola verde baratitos y me llevaba cada mñana los periódicos el New York Times, el Wall Street Journal, New York Post vespertino, Los Angeles Times y el Miami Herald. Se llamaba Baruch.

Yo veía algún que otro sábado ver a estos judíos ortodoxos con sus sombreros ridículos, sus blancas camisas, enfundados en dulletas talares, barbas raquíticas y ojos inexpresivos subir a la sinagoga del barrio seguidos de una recua de judieznos, niños con cara de listos, con aladares laterales cayéndoles sobre el rostro a manera de coletita. Que iban al asrrimo de sus padres, la madre siempre detrás.

Las esposas de los hasídicos no cesaban de parir. En algunas familias la prole era de más de quince hijos. Todos esperando la llegada del Mesías.

Las mujeres gastaban peluca, ningún afeite sobre sus rostros, nada de maquillaje. Iban por la vida sin maquillaje. Y al verlas yo pensaba: "quieren pasar por feas para no atraer la atención de otros hombres que no fuesen sus maridos, pero son la ruina de la industrias cosmética. Ya no se pinta la cara la novia de Reverte. Se lava con agua clara.

El detalle me sigue impresionando todavía porque la contramedida a lo que se estila en occidente: el sexo como deleite no en función reproductiva. 

La castidad judía se alza contra la lujuria pagana cristianizada. En ese sentido no soy un “goim” y si algún rastro de judaísmo ─dicen que los Parras venimos de la tribu perdida─ aplaudo la medida. Lo importante es la descendencia, los hijos. No la libido.

Dejemos en paz a los judíos y su misteriosa resistencia a lo largo de los siglos.

 A mí lo que me gustaba de Nueva York eran aquellas tabernas irlandesas de la Tercera Avenida donde acudía tras despachar mi crónica a Madrid con un letrero a la puerta, verde que te quiero verde como la verde Erín, la hoja del trébol y el harpa de las nereidas que se bañaban en las aguas del río Liffey. Eran celtas  y los que hablaban el inglés más puro.

Al entrar allí era como si escuchase el rumor de las olas al estallar contra los acantilados de County Cork o  cantarín  acento del hablar dulce de County Sligo.

─How are you, paddy?

─Not so bad. Struggling along

─This is my round. Pint of guinnes, please.

La cerveza negra nos ponía en órbita y la Tercera Avenida se convertía en un rincón, a little corner of Dublin. 

Sobre todo cuando sonaba mi balada preferida “The rumbling Rover”. La cual cuenta la historia de un vagabundo que recorre la Isla de los Santos y de los Cantos (Eire) con un harpa y un violín. 

Era la canción que escuché de labios mi primera mujer cuya madre era de origen fenian (irish) del clan de los Heagerty. Originarios de Donegall. 

Aquellos  vasos de negra cerveza forman parte de los recuerdos dulces que tengo al cabo de tantos años de la Gran Manzana pero los hay amargos como cuando unos negros en un traslado me robaron un abrigo de pieles, una bicicleta que había comprado en Londres, o el asalto que padeció mi mujer (no sé si la violaron cuando abandonamos el piso de Manhattan y nos fuimos a vivir a la isla contigua) al mudamos de casa.

 O aquella vez en que viajando en el transbordador de Staten Island navegando cerca de la Estatua de la Libertad vimos desde cubierta varios cadáveres de ahogados que la corriente había arrastrado por la bahía del Hudson.

 

martes, 27 de enero de 2026

  ADAMUZ

Adamuz moruno y funeral

Que llora a los trenes descarrilados

Entre llanuras y olivares

Córdoba lejana y sola

Lágrimas del Guadalquivir

Es la hora de la tristeza

Y el blablabla comentarista

Del sanedrín

Que todo lo sabe

Y la gran verdad ignora

Hablar por hablar

Que escucho con recacho

Mientras la lluvia

Baña y purifica

Los campos de enero

Un rail descangallado entre el balasto

Y los durmientes de la vía

Oigo el estampido del Ave

Descarrilado

Hoy más que nunca choque de trenes

Está el orangután en su rama

Zampándose una banana

Quien habla de dimisión

Mi poltrona es cómoda y caliente

No se irá ese gorila

Mientras Abalos ministro de la cosa

Se iba de putas

Y no reparaba el ferrocarril

De su competencia

Metió mano al cajón

Con la siniestra

Y con la diestra le tentaba el clítoris

A una dama de la noche

En un puticlub

Los 45 muertos

De Adamuz piden venganza

Se alza el pueblo el clamor del pueblo contra tanta corrupción

Estelionato

Peculados

Desfalcos

Desamor

 

martes, 27 de enero de 2026

miércoles, 21 de enero de 2026

 EL MITO DOMJUANESCO

 

España en su gloriosa literatura trajo al mundo el mito de don Juan. 

Se centra sobre  cómo resuelve la teología católica el enigma de la otra vida y consiguientemente el del libre albedrío contra la dinámica protestante. 

Lutero postulaba sin demasiado rigor la creencia de que los elegidos no pecan nunca. 

Tanto Tirso en el Burlador de Sevilla se subleva contra esta interpretación y aboga por la vida mística como en el Tenorio de Zorrilla. 

Somos salvados mediante el arrepentimiento. Don Juan un libertino para el cual toda mujer es un motivo de concupiscencia (“yo a los altos palacios subí, yo a las chozas bajé y en todas partes dejé memoria infausta de mí”) en el Don Juan de Tirso el engaño forma parte de la trama. Es algo más complicado.

 Goza igualmente de duquesas de alta alcurnia y de humildes pescaderas. 

huye, siempre finge, siempre escapa. 

El Dr. Marañón aduce en el estudio psicológico que en la personalidad insaciable sexualmente no hay componente varonil sino feminoide. Era un poco marica, amen de impotente.

 Para el seductor no es tan importante el acto carnal como el orgullo de rendir a la hembra Y HABERLA VENCIDO,ora solteras, ora casadas, ora vírgenes consagradas al Señor como doña Inés, ora mujeres del arroyo. 

Se trata de un mito eterno. El afán de búsqueda crea en el alma insatisfacción y esa tristeza y soledad postcoital. 

En el fondo él se alegra cuando una vez rendidas ve llorar a sus amantes que acaban de perder la honra. No es el tema porque el amor es un laberinto, una cárcel de amor, un infierno portátil a causa de los celos. 

Juan Tenorio desafía a la divinidad en ñla creencia de que ganando el sexo se vence a Dios. o dicho de otra forma mucho más moderna la libido es la divinidad hecha carne. 

Largo nos lo fiáis. Forma parte de la rebelión de Luzbel pero viene luego el arcángel Miguel gritando quis sicut deus y don Juan se transforma en don Juan de Mañara un anciano arrepentido y rezador y con eso la teología se salva porque el mensaje es bien nítido y resplandeciente:

─La misericordia divina acoge en sus brazos al pecador

Hay otra vida después de la muerte.

 Con lo cual fray Gabriel Téllez el mercedario y el pobre don José Zorrilla alzan el estandarte de la fe en el cristianismo. Y se curan en salud evitando que la Inquisición les eche la zarpa.

 Por eso el Tenorio era una pieza irrevocable que se representaba en el mes de difuntos a la caída de la hoja y todos regresábamos de las comedias a casa mitad tristes mitad contentos repitiendo aquellos versos que resonaron a la vera del Guadalquivir:

─¿No es verdad, ángel de amor, que en esta apartada orilla más clara la luna brilla para que nos amemos tú y yo?

Ay doña Inés del alma mía, aquella novicia que nos robó el corazón imbele. ¿Dónde estará ahora?

Qué sé yo.

miércoles, 21 de enero de 2026

viernes, 9 de enero de 2026

 

ZAPATERO EL HOMBRE DE PAJA DE TRUMP. LA CONSPIRACIÓN CONTRA MADURO PASA POR ESPAÑA

 

Ese mediocre chico de León, ambiciones infinitas, ha resultado un conspirador de tomo y lomo- el derrocarrimiento de Nicolás Maduro tuvo coordenadas radicadas en España. El gran sanedrín utilizó a ZP para llevarse por delante al líder bolivariano. Toda una jugada sionista bien orquestada como fue el ataque a Irán de los ayatolas o hace muchos años el cautiverio de Idi Amin, el asesinato de Gadafi. Los políticos españoles a tuerto o derecho se han subido al carro de los vencedores. El rey diciéndole a Hugo Chavez Dios lo tenga en su gloria que te calles y las idas y venidas de venezolanos a Madrid, el avión de Desi Rodriguez aparcado en Barajas donde no se la permitió posar y el propio rey Juan Carlos trabajando para la CIA olvidándose de los países hermanos, del hispanismo y de los lazos de sangre que nos atan a México, Nicaragua, Honduras, el Salvador, Panamá, Venezuela, Colombia, Perú, Chile, Argentina, Uruguay. Brasil. Su majestad putero y garañón se fue de putas montando a las mejores yeguas. Lo mal es que una clase política emputecida no quiere saber nada del dicho “Roma no paga traidores” y los gringos, los anglocabrones y los judiones de la Granja terminarán por hacer astilla este hermoso país llamado España sustituyendo la unidad indivisible de los Reyes Católicos por nuevos reinos de taifa. ZP es un tío sin escrupulos, paradigma de la traición. De la misma manera que vendió a Msduro a los americanos puede pegarle a Sanchez otra puñalada trapera. Mal andan las cosas por estos tesos

jueves, 8 de enero de 2026

 

CREO Y MAL QUE NOS PESE QUE NUESTRO PRESIDENTE TIENE UNA GRAN TALLA POLÍTICA Y ES EL GOBERNANTE QUE ESPAÑA NECESITA

 

DE ACUERDO A MEDIAS CON SÁNCHEZ QUE EN LAS CRISIS INTERNACIONALES REVELA SU ALTURA DE MIRAS

 Yo no tengo pelos en la lengua, no me caso con nadie. A lo largo de mi carrera profesional como corresponsal en Inglaterra y USA alcé el lábaro de los intereses patrios frente a la estulticia circundante o el tancredismo de la mayor parte. Ahora compruebo yo con satisfacción cómo Pedro Sánchez al cual he breado de lo lindo en esta bitácora muestra su talla, su "stamina" de buen político. 

Sabe dar una de cal y otra de arena. La de cal enviar tropas a Palestina para evitar que sigan siendo niños palestinos devorados por el hambre o las bombas sionistas. 

La de arena ucrania. Allí no se nos ha perdido nada a los españoles.  Muy pocos conocen la historia de Rusia. Yo algo he leído y sé que Crimea, Yalta, Donbás y las tierras negras del gran granero de trigo siempre pertenecieron a Rusia.

 No conviene enemistarnos con los rusos. Recordemos a nuestro soldados de la Blau que en número de varios millares fueron arrasados por el ejército rojo. Cayeron por nuestra libertad. La victoria ruisa sobre el fascismo permitió la democracia y trajo una serie de valores de los cuales hemos gozado durante más de medio siglo durante la llamada guerra fría, precisamente ahora cuando Trump ese forajido no se cansa de pregonar la guerra caliente.

miércoles, 7 de enero de 2026

 

MUJER RUSA DROGADA Y PROSTITUIDA

 





esta pobre mujer rusa cayó en manos de proxenetas judeo americanos. Explotan su cuerpo y la pasean por los prostíbulos de la red, de Estambul y media Europa. No es algo que tenga que ver con  la tradicional teoría del oficio más viejo del mundo. Se trata de una táctica de penetración geopolítica por el cuarto trasero. Son tácticas de la bestia para corromper a la juventud. Los lenones peinan los harenes cibernéticos para ganar dinero con las sisas y comisiones de la prostitución y escogen sus víctimas entre muchachas incautas e inconscientes. Como no pueden con las armas nucleares, tratan de derrotar a Rusia con la vagina de sus bellas mujeres. Ello nos causa tristeza y pavor

Su proxeneta que opera en el chat con el nik  BJWKJ50 es un judío polaco que la compró hace un año y la explota sacando todos los rendimientos de su trabajo en la prostitución. Ella solo recibe un cincuenta por ciento. Abominable alcahuete, pimp infame, macarra que la manda flores y la pega palizas. después porque a la pobre chica le debe de ir la marcha.
 La violencia contra las mujeres en este submundo de la Red está a la orden del día. Es una explotación y cosificación de la mujer. ¿Dónde están las feministas?

miércoles, 31 de diciembre de 2025

 SAN SILVESTRE Y EL ÚLTIMO PAPA

 

Dicen por Astorga cuna del bable “San Silvestre el año acabeste” y hurgo entre mis papeles y encuentro una profecía sobre el último Papa. Este patricio romano empezó su pontificado cuando aun humeaban las cenizas de los mártires en la última persecución de Galba. 

Cuando apareció en el cielo una estrella que gritó a Constantino “in hoc signo vinces”, cayó el emperador de hinojos y desde entonces todos los cristianos andamos persignándonos por el camino y haciendo la señal  de la cruz par espantar a los malos espíritus. Melancólica tarde de san Silvestre que yo celebro con tedeums y letanías. 

Tedeums por lo vivido y letanías de arrepentimiento. Cuentan las crónicas que el bendito Silvestre que vivió a mediados del siglo IV se distinguió entre los padres del Concilio de Nicea cuyo bimilenario acaba de tener lugar fustigando la teología antitrinitaria arrianos y donatistas. 

Yo pecador de 81 años he visto pasar la vida. Ya casi nada me sorprende. Silvester Abend la tarde de este que fue uno de los primeros papas  llena de tristeza y melancolía las calles de Alemania. Dice la tradición que san Silvestre  antes de ser ordenado presbítero fue un militar destinado a un destacamento de la ciudad de Colonia.

 Los días empiezan a crecer y me asaltan vagos pensamientos sobre el final. De acuerdo con ciertos augurios un día de san Silvestre la humanidad escuchará la trompeta del juicio final. ¿Quién será el último sucesor de san Pedro? ¿León XIV el Papa reinante que trata de corregir los hierros y exabruptos de su predecesor? 

La noche de Navidad los fieles cristianos pudimos escuchar en la voz timbrada de un diacono el canto de la calenda y eso es motivo de esperanza. ¿Nos acercamos al final? ¿Aparecerá Cristo triunfante en los cielos? 

Ojalá, pero las cosas no pintan tal. Por lo pronto tenemos mucho Trump. Mucho Zelenski y la liga de los aliados del mal parece estar ganando la partida. 

A los creyentes nos toca agachar la cabeza, guardar silencio y esperar. 

Loado sea Cristo y alabanzas al glorioso san Silvestre. Otro año más. Queda abierta la puerta del 2026. ¿Qué pasará?