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lunes, 18 de mayo de 2026

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CJC LEGIONARIO DE FRANCO CAYÓ HERIDO EN LA BATALLA DEL EBRO EN LA SIERRA DE ALCUBIERRE Y SE RECUPERÓ EN LEON DE SU HERIDA Y DE HEMOTISIS

Posted: 24 Feb 2016 10:01 PM PST

El paraíso leonés de Camilo José Cela

LA MONTAÑA leonesa fue su paraíso. El frío de La Vecilla le permitió sobrevivir a la tuberculosis, en plena Guerra Civil. Nunca olvidó la suculenta cocina de la fonda Ricardo. Camilo José Cela vendría muchas veces a León, incluso a rodar un anuncio para Campsa.


25/02/2016
  • En mayo se cumple el centenario del nacimiento de Camilo José Cela, Premio Nobel de Literatura, cuya vida y obra estuvieron vinculadas a León. javier arcenillas -
    En mayo se cumple el centenario del nacimiento de Camilo José Cela, Premio Nobel de Literatura, cuya vida y obra estuvieron vinculadas a León. javier arcenillas -
 
verónica viñas | león
La tuberculosis fue su salvoconducto. Tras un breve escarceo en la sierra de Alcubierre, en los Monegros, en la que resultó herido, Camilo José Cela se libra de seguir combatiendo en la Guerra Civil por padecer tisis. El joven, que medía 1,80 y pesaba 62 kilos, intenta entonces regresar a Galicia. Las comunicaciones son difíciles y está enfermo. Tras varios días de viaje en tren, llega a León. Tiene fiebre. Decide pedir ayuda a su tío Pío, hermano de su padre, que era ingeniero de Obras Públicas. Su tío le lleva a la consulta de Olegario Llamazares, quien, además de confirmar la enfermedad pulmonar, sentencia que está malnutrido. Ante semejante diagnóstico, su familia leonesa envía, con gastos pagados, a una pensión de La Vecilla.
Un episodio que recordaría en sus Memorias: «Desayunaba tres huevos fritos con panceta, morcilla o chorizo, según los días o a elegir, un plato sopero de papas de harina de maíz con un dedo de azúcar encima, dos tazones de café con leche también con mucho azúcar, uno mojando tostadas de pan de mollete con mantequilla y otro secándolo con quince o veinte galletas de María Artiach, y dos manzanas y dos plátanos. Almorzaba un plato de sopa de fideos o de macarrones muy espesa, una sopa substanciosa y como está mandado, otro plato de lentejas con arroz y generosos tropezones de jamón, oreja, morro y torreznos, o de fabada, y dos libras, no creo que le faltase mucho, de carne roja y sangrante con una sopera de patatas cocidas sobre la que dejaban caer una rumbosa y liberal pella de mantequilla, lo acompañaba todo con una hogaza de pan candeal que comía casi entera y dos vasos de vino tinto del Bierzo pero en vaso de agua, que cabe más; siempre me daban postre de cocina… Merendaba… y cenaba… cuando me iba a dormir, me acordaba de mis padres y mis hermanos pasando hambre en Madrid y me remordía un poco la conciencia…».
Seguramente fue entonces cuando descubrió los placeres de la comida, que ya no abandonaría jamás. En febrero del 1938 dejará, ya repuesto, La Vecilla.
Este episodio lo rememoraba en 1993 en una entrevista concedida a este periódico, cuando viene a Hospital de Órbigo a rodar un anuncio de 30 segundos para Campsa por el que desfila el héroe Suero de Quiñones. «Estuve en León durante la Guerra Civil, en La Vecilla, reponiéndome en la fonda de Ricardo. También pasé algunos permisos en León, donde vivía mi tío Pío, en la calle Padre Isla número dos. Me acuerdo perfectamente. Era un León en guerra, un tanto revuelto y un tanto disparatado. Tenía entonces 21 o 22 años», relató Cela.
La medicina y León estarán inexorablemente unidos en la biografía de Cela, quien en 1968 imparte una memorable conferencia en el Colegio de Médicos de la capital leonesa bajo el título Examen de conciencia de un escritor.
En 1973 volvería a León, en esta ocasión a las caldas de Nocedo, para superar una afección de garganta. El montañés Leonardo Morán mostrará a Cela los secretos y bellezas del Curueño.
En la revista catalana Mundo el escritor gallego publica una crónica de un viaje por tierras bercianas, con especial mención al desaparecido museo de la familia Yebra: «Estuve en los Barrios, en el municipio de los Barrios de Salas, a una legua de Ponferrada, capital del Bierzo alto, donde el Reino de León empieza a hablar en gallego... Fui a visitar el museo de don Adelino Yebra, coleccionista curioso de todas las curiosidades, platos y soperas de Sargadelos, pistolas, sellos isabelinos, monedas árabes, visigodas y cristianas... El museo guarda innumerables minúsculos tesoros que son carne viva de nuestra propia historia. A mi comprender convendría evitar que se desbaratase...».
León se entrecruza constantemente no sólo en la vida de Cela, sino en su obra. En el epílogo de La familia de Pascual Duarte, cuando el escritor encuentra las cuartillas autógrafas del protagonista, base argumental de la obra, quiere confirmar el desenlace de este personaje. El escritor se dirige al capellán de la cárcel, don Santiago Lurueña y a don Cesáreo Martín, cabo comandante del puesto de La Vecilla, que asistió a la ejecución de Pascual Duarte.
En 1958 Cela convocaba a la prensa en su domicilio madrileño para comunicarles que el poeta villafranquino Ramón González-Alegre Bálgoma había adaptado al teatro su obra La familia de Pascual Duarte, y que sería estrenada por Claudio de la Torre.
De Valdeteja era el bruto personaje que puso a su hijo el nombre de Cojoncio por una apuesta, según cuenta Cela en La colmena. Cojoncio Alba deshonraría a la joven Dorita en un episodio en el que el Nobel de Literatura saca su vena más cáustica: «El seminarista, que llegó a canónigo de la catedral de León, la llevó enseñándole unas estampitas de colores chillones, que representaban milagros de San José de Calasanz, hasta las orillas del Curueño y allí, en un prado, pasó todo lo que tenía que pasar. Dorita y el seminarista eran los dos de Valdeteja. La chica, cuando lo acompañaba, tenía el presentimiento de que no iba camino de nada bueno, pero se dejaba llevar, iba como medio boba...».
Cela también se acuerda de León en su Diccionario geográfico popular de España, donde incluye léxico, dichos populares, canciones tradicionales y una sugestiva caracterización en romance de las peculiaridades de las mozas babianas.

EL BANCO SANTANDER QUIERE DESTRUIR A BANKIA

Posted: 24 Feb 2016 09:42 PM PST


Fui al banco de Santander la sombra (es alargada) de Botín aquel pasiego de aires paletos y desconfiado que hoy es el muerto más rico del cementerio y, azorado, y acezado por el blindaje mecánico de las maquinas cajoneras y las cámaras de seguridad, me pareció sugerir que Auschwitz es algo más que una metáfora de la realidad convergente. Casi una entera mañana de Dios me la pasé para hacer un pago y luego resulta que los dineros no llegaron. Mis editores me pusieron mala cara y entonces yo me dije tate, tate, folloncico, que aquí hay gato encerrado. Ya sé quién orquesta esta campaña tan fementida y desleal contra Bankia que ha sido mi banco y que funcionó siempre mejor que el del  Botines, unos  negreros palurdos sin clase y cuyos ancestros vendían aloje (limonada) por las calles de Sevilla. Se han arrimado a la banca Morga y ahora tratan de instalar en España un capitalismo feroz y salvaje. Dios nos coja confesados y nos libre de estos usureros. Con ellos España regresa a las covachas de Galdós.

Tienes que pulsar un botón, se abre una puerta de seguridad y te somete a un escrutinio de infrarrojos; pasan unos segundos de agobio en aquel cajón exprés.

Por fin un robot, después de hacerte mil preguntas sobre tu vida privada, si eres cliente o no del Santander, si se te empina, o todo te la trae floja, si dormiste bien, o has desayunado esta mañana, te franquea acceso. Sólo los bienaventurados acceden al paraíso a través las puertas blindadas. Entrar en una sucursal del Santander es como conseguir la garantía del abracadabra. “Atollite portas infernales”.

Un  señor cajero muy atareado se nos aparece detrás de la ventanilla al fondo, no te puede atender inmediatamente, has de pulsar otros dos botones más, explicarle nuevamente a una computadora cual es el objeto de tu visita, si  vas a pagar o a cobrar, si eres cliente asiduo de la entidad o vas de paso. El ordenador no se fía, te pide que introduzcas tu DNI en una ranura. "You are in candid camera, baby". 

Te sientes escudriñado y te entra cierto complejo de culpa. Lo de las campanadas de Rato y las tarjetas negras no es más que la tapadera de una involución para alzarse con el santo y la limosna de los dineros patrios. Money. Money.

Al cabo de otros seis angustiosos segundos, el cerebro electrónico te da paso, al tiempo que a través de una máquina, que es como una lengua de gato haciendo burla, te escupe el boleto con un numerito tu turno. Miro y no salgo de mi asombro. Es el 666. El número de la Bestia y me digo a mí mismo ya es mala suerte esto de tener que bailar con la más fea.

Has de esperar todavía a que su señoría el empleado en manguitos acabe su conversación telefónica con el gran jefe:

▬Sí, señor, director

▬No, señor director. ¿Manda usted alguna cosa más, señor director?

La escena parece traducida de una novela de Kafka. Regresamos a los Concentración Lager en estado puro. El mundo que se nos viene encima tiene mucho en común con las duchas de Auschwitz. Y lo de la concentración bancaria con esa idea totalitaria tiene bastante que ver con eso. Vivir en un mundo sin libertad. Siempre bajo sospecha de una cámara de seguimiento suspicaz. Nos toman por malhechores.

Te sientas en una silla de culo duro y esperas media hora a que el kafkiano empleado haya terminado su charla, haces el pago de tu próximo libro y te vas, acordándote del pasiego que falleció hace año medio a causa de una sobredosis de bisagra, y de la madre que lo parió. He died on the job, a pie de obra dando el callo metiendo por el agujerito de la urna de turno la papeleta del disputado voto del señor Cayo.

Los del Santander están detrás de la crisis de Bankia. Son el espejo de la ambición y esparcen territorio. This is a cut throat business” que dicen en la City. Vamos, que se tiran a la yugular.

Han lanzado a las masas a la calle. Son los banqueros de Podemos, perro flautas y pichas bravas. Gentil maniobra para arramplar dineros. Todo para la banca. El señor Botín sigue manipulando sus espectros siniestros desde el Más Allá. ¿Y la hija? No es precisamente la protagonista del cuento de Blanca Nieves y los siete enanitos. Claro por eso estamos todos un poco perdidos en este bosque. Cabrón el padre. Puta la hija, y puta la manta que los cobija.

EL CRASO ERROR DE PIO MOA Y LOS NOSTALGICOS DEL FRANQUISMO

Posted: 24 Feb 2016 01:31 PM PST


PIO MOA Y LOS FRANQUISTAS DE LA HORA UINDECIMA

 

 

 

AQUÍ los de la Inter la local emisora que coloquia 24 horas al día sobre almorranas y como la salud es lo que importa usted sí que sabe tiene abiertos los micrófonos para atender llamadas de viejas preocupadas porque les ha salido un grano en la nariz que podría ser un cáncer. Los españoles del buen rollito a lo único que aspiran es a pasar de los cien años mientras don Pio Moa reparte incienso a la memoria del general. A los españoles les va la nostalgia de vivir en otra época aunque, vamos a ver, no queme usted señor Moa gallego de Vigo con nombre de papa y credenciales de haber pertenecido a banda armada, la pólvora en salvas. Franco estuvo bien cuando estuvo pero nos ha legado esta calamidad de país que es España que no hay por dónde cogerla. Puso en muchos corazones el incentivo del progreso puntual y fue centinela de occidente hasta que le relevaron la guardia y dejó a los españolitos con el culo al aire preocupados por su grano en la nariz, su tensión arterial y las charletas de la hora undécima de García Serrano. Franco inventó muchas cosas pero no inventó la seda artificial y aquí no hay más cera que la que arde.

La maquinaria de nuestro engranaje vital se desparrama entre la depresión y la euforia.

Pio Nono ya habló en su día de los peligros del capitalismo. Don Pio que bien le cuadra el nombre pues es un pobre hombre nada impío sigue por los derroteros trillados del Silabus.

Cubilitea, imponderable, y los resultados son estos dividendos apocalípticos. Entramos en plena crisis. España parece que siguiendo los pasos de los tiempos perdidos se ha convertido en cuna del capitalismo y solio pontificio del librecambio. La corrupción que hoy nos sofoca tuvo su origen en el franquismo.

El general con sus afanes nos metió en estos trafagones. Ya tenemos una democracia de corte occidental, que es adonde hemos ido a parar, conducidos por mano experta  del Heredero, al que colocó Franco. Error histórico, garrafal imperdonable desliz de don Paco. Ahí estuvo la raíz  del mal

el papa francisco y hugo wast

Posted: 27 Dec 2015 05:44 AM PST

ORO, 666. el papa Francisco y Hugo Wast. ¿Encuentros entre cristianos y judios tras los desencuentros de veinte siglos?
este blog defiende la unidad de España y a su cultura



 

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PUTAS TURCAS

Posted: 27 Dec 2015 05:13 AM PST



 

INCENDIOS MENTALES

 

 

 

 

 

 

 

Mis incendios mentales me llevaron a controlar los vientos, domeñar las aguas pero nunca podré cabalgar sobre el tritón de las maldades humanas las traiciones las estafas, el puterío turco a renglón seguido las mafias rusas ¿y quien hay detrás de  estas mafias que han convertido mis Españas en país de acarreo paraíso del delincuente? Cargar en Castilla para descargar en Flandes. Nos la llevan. Estamos haciendo las diez de monte. El enano funesto, el viejo enemigo, se ríe a carcajadas. Es el cachondeo de siempre y aquí nadie hace nada. No mueve un dedo. Es tu problema, tío. I am on my own. La nómina de fin de mes lo demás nada.

 

 ¿Qué madre parió a los bolcheviques? Homúnculos de narices ganchudas caftanes talares ojos de fiebre que se deslumbraron por las treinta monedas de los campos de Haceldama. Y se desparramaron por el mundo, errantes, tramando conjuras, costeando guerras propalando mentiras. Todas las mañanas le dicen al  diablo:

 

-Oh rey del mundo aquí te traigo tantas almas.

 

 La maldición sigue perenne. Acantean, en sus ojos la misma saña de Judas que es de su raza, al crucificado pero Él dijo cuando yo sea elevado a la cruz todo lo atraeré hacia mí.

 

-                         No sufras, diacono, yo te elegí, yo te conferí el sacerdocio de Melquisedeq. Clama no ceses.

 

 Las palabras del Santo de los Santos me cercioran en mis angustias de muerte. Los pontos, los nereos, los glaucos y los hijos de la furia de Poseidón abrieron sus pulmones. Pasa de pronto la ninfa Egeria pero no es más que un espejismo de consolación en medio de las noches de alcohol cuando te picó una serpiente ojos de víbora y palabras de mujer la cabeza apepinada, una fregona en una tasca que observa a la clientela dende su cocina-cuchitril, hija de Bellido Dolfos, de Zamora la bien cercada, una Euménide que no sabe leer, el pelo corto que trajina en los fogones de Helgoro. Allí celebran sus reuniones todos los hijos de la gran puta, echan las cartas en inanes aquelarres ni quito ni pongo rey, insufribles personajes y Eolo tomaron el nombre de Manolo y es el tabernero carnudo capón marida de la ínclita Leonor Euménide que le habla con reverencia y voz de pito.

 

-Una caña por favor.

 

-Que sean dos.

 

Pasan transeúntes despeados y desorientados jubilatas que no tienen donde ir y por la avenida de Reina Victoria ya no bajan estudiantes. Quedan los bulevares y algo de ilusión. Las ratas se han subido a los cajones y anuncian la gran desolación. Una cañita de cerveza. Por favor que sean dos. Un pincho de tortilla y un arenque no pueden calmar el hambre ni la sed de amor. Hay que dejar hablar a lo-s perversos.

 

Juanito Madrazo, cuando la Leo Euménide lo insultó y le dijo que sus hijos no eran suyos sino del lechero, estuvo a punto de sacar la charrasca.  Pero la poderosa no la sacó. Hubiera caído en su misma trampa. La navaja le tembló en bolso pero no abrió el alfanje. Hubiera hecho justicia allí mismo. Le hubiera cortado la lengua al áspid. Nerea vino y lo sacó del Helgomar y de menudo lío lo libro pero escupió el Juanito odio eterno a los paletos que montan chiringuitos infames tupís comidas caseras mesas de formica incómodos espacios. Que se vuelvan pa Zamora estos cabrones.

 

 Los confines de los mares son inabarcables y tú oh alada ninfa estás más allá de mis fuerzas. Quería dormir aquella tarde de julio y sumirse en un cielo de linfa y descender hasta los palacios donde habita Neptuno pero en lugar de eso, el vino derramado y con unas cuantas cañas al coleto, buscó las derivaciones del Babilonia donde un sultán aparecía rodeado de huríes a 50 euros la copa. Putas turcas a las que ya él no conseguiría hacer felices pues se le había acabado la mecha y tenía la pólvora mojada. Ah Madrazo, vida, ya no puedes conocer la gracia de dios pero crédulo incitó a una y las otras cien se invitaron, le descuajaron la cartilla. Corrido y confundido por la gran estafa bizcó hacia las querencias de la madrugada deslumbrado por la luz cadavérica de las farolas de neón. El amor confidente de un beodo es una farola.

 

 Amanecía. Las aceras de Gran Vía estaban llenas de borrachos. Bajó hasta la fuente de Neptuno pero Madrid es un mar sin olas donde naufragan todos los marineritos de agua dulce del mundo todos los impostores. Putas. Putas.  Putas. Putas garitos y tabernas.

 

En su juventud un polvo costaba tres pesetas en el Cerro la Plata con las viejas cantineras de la legión que servían su género en dosis de sífilis y de permanganato. Ahora las meretrices extranjeras profesaban el robo y todas exigen el condón cuando entonces se hacía a pelo.

 

 Poseidón debía de habitar en alguna parte en el fondo de los mares. Scylla y Caribdis se habían dado cita en el golfo del Retiro y allí engullían a los borrachos viejos padres de familia sin porvenir. Vio a la hidra entonces.

 

       -¿Quién es esa que tiene siete cuellos y siete cabezas?

 

       -Scylla la llaman y su hermana Caribdis es la que viene detrás resoplando con su gran bocaza de ballena.

 

       -Entonces ¿esto no es Madrid?

 

       -No es el estrecho de Messina

 

Voces daba el marinero que la muerte se lo llevaba y le ha respondido el demonio al otro lado del agua. Iba a ahogarse en el furor del güisqui de garrafón sin importarle nada su hígado. Invocó a los vientos y se presentó Aquilón disfrazado de policía municipal.

 

       -¿Qué pasa?

 

       -Que esta señorita me acaba de levantar toda mi cuenta corriente

 

       -Te han tomado de pendejo

 

       -Puede que sí pero Baco se contradice con Venus y tú creías….

 

       -Sí yo creía tantas cosas en la vida…. Historias. Ahora ya no creo en nada.

 

       -Vamos andando a la comisaría… habrá que tramitar una denuncia. Ha quebrantado la ley.

 

       -¿Qué mal hice?

 

       -Hablar con las farolas.

 

       -¿No se puede?

 

       -Yo hablo con quien me salga de….

 

       -Va; eso se lo explicará usted al juez

 

       Denuncias… denuncias. Yo lo que quiero es mi dinero que esta turca arrambló. Poco sabía Madrazo que esta es una sociedad conflictiva. Jueces y policías se han convertido en sanguijuelas. Más polizontes. Más rábulas y más incautos que Madrazo caen la lazada que les tiende su puta vida

 

El policía dijo:

 

       -¿Y de lo que te di?

 

       -Con putas y rufianes me lo fundé.

 

       -Nunca aprenderás, viejo escritor.

 

       -Estoy escribiendo una novela sobre los bajos fondos.

 

       -No seas primavera. Eres el cazador cazado y el novelista novelado. Te han cogido de primo.

 

       -Ayúdeme guardia

 

       -Yo te ayudaré pero antes habrás de aprender tú a ayudarte a ti mismo.

 

Arrellanado en el coche celular vio que le cuadraban bien las esposas y que el brete de la pihuela le iba como un guante a sus galindos porque había nacido hijo de la gleba para ser forzado ser carne de cañón y el viaje a galeras le era siempre reconocido. Los hados lo habían condenado a la poca fortuna. Irás al país de irás y no volverás, morarás en la casa do no se come ni se bebe. Para calmar su cólera por los seiscientos del ala que le había soplado aquellas prójimas jineteras de la Habana Vieja chicas que vinieron de Ghana y Angola meretrices peruleras y rusas y búlgaras muchas rusas las del Este se acordó del nombre de todos los vientos y les fue repitiendo en el furgón policial camino de la comisaría mentalmente el nombre de los vientos. Austro, Favonio, Aquilón…

 

 Boreas y Aquilón son los vientos del norte y Aquilón llega de las tierras do nace el anticristo por eso los diáconos cantan el evangelio mirando para aquilón. Es el viento sin embargo el de vuelo rápido el que marca la ruta de las águilas. Y se compagina con el Euro o viento del Este el que trajo las putas y los engaños bolcheviques. El Euro es el que eligieron los judíos para someter a Europa y a las cristiandades con sus engaños. Por eso es un viento terrible y profanador. Soplaba el viento del este en aquella noche de julio. De pronto se helaron todas las acacias de los bulevares de Velásquez. Se lo dijo al poli que le condujo a la comisaría pero el policía no era un agente del orden sino del desorden imperante. Además era el cohén protector de las putas. Se había enamorado de una rumana de la calle y decía que era su novia. Todo está corrupto pensó con horror el detenido y suspiró porque soplasen otra vez los céfiros gallegos que en España siempre trajeron el patriotismo, el que volverá a barrer a los argonautas, los sacará de sus telonios mercachifles y de sus sinagogas. Luego Favonio hará el resto de la labor. Acabará con todos los impostores y los hijos de puta y un día a doña Aguirre habría alguien que la despeluje, tronzará las arillas de la serpiente que se arrastra por la tierra informativa evoluciones y circunvoluciones de la Sienene. Invocó a Némesis. Que venga Miguel con su espada de fuego y los despeluce.

 

Es importante saber de qué dirección sopla el viento y hacia qué cuadrante apuntan las veletas. Ese fue su error. El carecer de tales miramientos y en su audacia se jugó la vida. Poco importaba aquella noche que lo desplumaran de sus casi doscientas mil pesetas que fueron a parar al turco o a los bolcheviques a los impíos implacables a sus comparsas a sus empresas de alubión. Por una vez os tendréis que quitar la careta. Yo os desjarretaré malditos. El ángel de la venganza tendría que llegar algún día y todos los Ángeles velarán por España y volverán a traer al Maestro de Justicia en esta Madrid que es Sodoma y Gomorra. Y Océano volverá a ser el dios de las aguas dulces. Se abrirán las compuertas del agua de salud y manará raudal salutífero de la fuente Castalia no esta agua pestífera y contaminada de cieno que avienta la peste porcina. Para ellos el ser humano no es más un cerdo. Un goy. Se descontaminarán los ríos y se edificarán puentes. La efigie de un dios protector en cada una de estas construcciones. Rhea y Cibeles protegerán las cosechas. Y la Magna Mater se paseará por Gran Vía en un carro de fuego del que tirará una reata de veinte leones. Yo seré el auriga o automedonte de esa carroza:

 

       -Yia… yia.

 

A golpes de rebenque echaremos de Madrid a todos los macarras, emplumaremos a todas las putas. A Dionisio le diremos que se esté quieto en sus tabernas y chiscones. Las bacanales quedarán proscritas. No habrá más Menades borrachas y los sátiros y siluros quedarán sin oficio ni beneficio porque los maridos guardaran celosamente a sus esposas. No más cuernos por favor. En la actualidad en este putiferio que es Madrid toda la licencia y todo estrago tiene su asiento. Mandaremos al Hades a los políticos. Pìncharemos a ZP con un tridente.  Ya le roen. Ya le roen por do más pecado había y allí le darán de su medicina que es la alianza de las civilizaciones.

 

A Rajoy de un puñetazo del ángel fuerte se le quebrará su mandíbula de cristal. Al caganet Puchol lo instalaran como figura de nacimiento, decorativa, y ahí se quedará para siempre adornando los diciembres por supuesto parlando catalán. Los niños de Barcelona preguntarán a las noyas.

 

       -¿Quién es ese señor que nos hace un calvo con ese culo tan grande y ese ojo tan profundo?

 

       -Hijo mío-dirán las abuelas-es nuestro “president”

 

 Al rey que no nos merecemos lo esperarán en Arévalo para destronarlo con una gran pantomima. La historia de España tendrá un nuevo pelele y su nombre irá unido al de Enrique IV y al del gran felón su abuelo Fernando VII. Cerbero se los llevará a todos y habrá una conducción solemne de monarca y de jerifaltes políticos y de periodistas a la laguna Estigia. Allí resplandecerá la calva del pedrojetas haciendo pedorretas y allí sí que no le valdrán maulas. Los magistrados serán condenados a hacer puñetas y a los jueces les ahorcarán por los cojones y a las juezas les rebajarán los humos con un tridente candente que sólo pincha en tetas y culos. Y eso por toda la eternidad. Para siempre… para siempre.

 

 Las Moiras entorno bailarán la danza de la muerte y ataránles a la comitiva Hypnos (el sueño) y Tanatos (la muerte) compañero inseparable de Eros, Castor y Pólux cabalgando el alazán de la vida y a todos ellos les dejaremos en manos de Alecto (la furia por el remordimiento) y Tisipore y Némesis administradoras de todas las venganzas se sentarán en el gran escabel. Minos les tomará la filiación a las puertas del Averno y algunos de ellos – ya veo a don Juan Carlos I dar vueltas como un pingajo en el gran carrusel- serán condenados a las ruedas de Ixtion colgados por los pies y con la cabeza abajo. Orcus o el Erkos será su morada y redil sempiterno. Su padre moraba también en los infiernos y estaban al fuego muchos papas y cardenales.

 

Pudo ver en su visión de los condenados al propio Wojtyla con una escolta de obispos y arzobispos y cardenales. Al bueno de Benedicto lo habían enviado al limbo.

 

-¿Por qué?

 

-Por ser un papa que ni fu ni fa.

 

Y allí en su curia del limbo Rouco le hacía compañía con gran escolta de neonatos. Muchos niños muertos había que estranguló la Bestia en el propio claustro materno. La Iglesia oficial no supo decir no, ni se enfrentó al peligro. Apostató de Cristo sustituyó la verdad de la Resurrección por una patraña loca que se inventaron ciertos leguleyos y políticos los que ganaron la guerra y la historia la escriben siempre los vencedores como un trágala para los vencidos.

 

El estigma de la culpa les perseguirá eternamente. Se habían unido a ellos deslumbrados por el brillo del oro y del poder. Ni que decir tiene que en aquel lugar se hablaba inglés porque abundaban los americanos y los brits todos muy circunspectos y al de por junto.

 

Pero Teseo volverá de nuevo a vencer otra vez al minotauro y Filomela la amante desdichada se convertirá en ruiseñor y su canto dolorido y mañanero recordará a todas las madres el dolor de los hijos muertos.

 

En esto llegaron a la comisaría que era como una gran estación de servicio donde repostaban los delincuentes aquella noche. Era una casa con dos puertas difícil de guardar. Por una entraban y por otra salían. A él lo introdujeron en una mazmorra oscura que tenía una puerta verde y en medio una mirilla que se abría de tarde en tarde para dejar ver el ojo amenazante de un centinela con cara de pocos amigos. Al día siguiente lo trasladaron a los juzgados y una jueza lo mandó a la sombra por nueve meses y un día. Madrazo cuando le llevaban a presidio se acordó de un versículo del libro de Job que decía:

 

       -Vermis sum et non homo.

 

Sí sentía más que un hombre un gusano pero ofreció alegre y animoso su carne a la reja, contento de su martirio y de ser un verdadero justo de Israel. Había proclamado la verdad. Por eso lo enchiqueraron y lo perseguían porque era justo. En la cárcel aguardaría la llegada del Maestro de Justicia… oh que noche la de aquel día.

 

27-xii- 2005

 

 

 

una teoría sobre la conspiración que vive el planeta segun el "Guardian". El articulista nos da la razón a los que laboramos en este blog

Posted: 26 Dec 2015 01:07 PM PST

“I remember reading about Final Fantasy VII, a movie I was really looking forward to. My initial reaction was disappointment that it was two years away – because by then we’d be under military control.” It was 2004, and Matthew Elliott was in deep. Elliott, from San Antonio, Texas, had first been drawn to conspiracy theories when he was 19, in the aftermath of 9/11. “It seemed unfathomable that we could be attacked,” he says today. In his quest to make sense of what had happened he came across the notorious “truther” movement, a current of opinion that lays blame for the atrocities at the door of the US government.
“The way most conspiracy theories are laid out, one thing always leads to another, so from there I became convinced that a ruling group called the New World Order orchestrated everything. This would all lead to martial law and a complete removal of our freedoms,” he says. A decade later, Elliott, now 34, is a “recovering” conspiracy theorist, having turned his back on a worldview that always posits some covert, powerful force acting against the interests of ordinary people. The change came gradually, but he thinks very differently now. “You can’t even get many of the 50 states to agree on things. Good luck convincing Europeans and Asians to get on board.”
Elliott’s reaction to the trauma of 9/11 was far from unusual. The attacks were so unprecedented, so devastating, that many of us struggled to make sense of them. Early reports were confused or contradictory: as a result some treated the official version of events with scepticism. A proportion of those in turn plumped for an explanation that would require fakery and coordination on a massive scale.
This shouldn’t surprise us: it’s a pattern that is repeated after every global shock, and in the aftermath of the Paris attacks, it has reared its head again. Within a day of the terrorist attacks on the French capital, blogs had been published arguing that they were the work of the government – a so-called “false flag” operation. The claims rest on the idea that Isis is the deliberate creation of western governments. More recently, the lawyer for the family of Syed Farook, one of the San Bernardino shooters, fuelled conspiratorial speculation when he said: “There’s a lot of motivation at this time to emphasise or create incidents that will cause gun control or prejudice or hatred towards the Muslim community.”
The internet speeds everything up, allowing conspiracy-minded individuals to connect and formulate their ideas
Viren Swami
Round-the-clock coverage of global events means there is a constant supply of crisis and chaos for us to interpret. Stories of strings being pulled by hidden hands are a staple of our entertainment, from Spectre’s Blofeld to the baroque conspiracy of London Spy, one of the most acclaimed British dramas of the year, which unravelled in a spectacular example of the paranoid style. It’s not that belief in conspiracy theories is becoming more widespread, says Viren Swami, professor of social psychology at Anglia Ruskin university: while the research hasn’t been done yet, he tells me, there’s lots of anecdotal evidence to suggest that belief in conspiracies has remained fairly stable for the last half-century or so. What has changed, however, is the speed with which new theories are formed. “It’s a symptom of a much more integrated world,” he says. The internet speeds everything up, allowing conspiracy-minded individuals to connect and formulate their ideas. In contrast, it took months for theories about Pearl Harbor to develop.


Karen Douglas, another social psychologist, echoes this point. “People’s communication patterns have changed quite a lot over the last few years. It’s just so much easier for people to get access to conspiracy information even if they have a little seed of doubt about an official story. It’s very easy to go online and find other people who feel the same way as you.”
Is everyone prone to this kind of thinking, or is it the preserve of an extreme fringe? Douglas reckons it’s more common than most of us realise. “Recent research has shown that about half of Americans believe at least one conspiracy theory,” she says. “You’re looking at average people; people you might come across on the street.”
That’s also the view of Rob Brotherton, whose new book, Suspicious Minds, explores the traits that predispose us to belief in conspiracies. He cautions against sitting in judgment, since all of us have suspicious minds – and for good reason. Identifying patterns and being sensitive to possible threats is what has helped us survive in a world where nature often is out to get you. “Conspiracy theory books tend to come at it from the point of view of debunking them. I wanted to take a different approach, to sidestep the whole issue of whether the theories are true or false and come at it from the perspective of psychology,” he says. “The intentionality bias, the proportionality bias, confirmation bias. We have these quirks built into our minds that can lead us to believe weird things without realising that’s why we believe them.”
Ben Whishaw London Spy
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Ben Whishaw in London Spy, one of the most acclaimed British dramas of the year, which unravelled in a spectacular example of the paranoid style. Photograph: BBC/WTTV “Whenever anything ambiguous happens, we have this bias towards assuming that it was intended – that somebody planned it, that there was some kind of purpose or agency behind it, rather than thinking it was just an accident, or chaos, or an unintended consequence of something.” This intentionality bias, Brotherton says, can be detected from early childhood. “If you ask a young kid why somebody sneezed, the kid thinks that they did it on purpose, that the person must really enjoy sneezing. It’s only after about the age of four or five that we begin to learn that not everything that everybody does is intended. We’re able to override that automatic judgment. But research shows that it still stays with us even into adulthood.”
For example, studies have shown that when people drink alcohol, they are more likely to interpret ambiguous actions as having been deliberate. “So if you’re at the pub and somebody jostles you and spills your drink, if it’s your first drink, you might write it off as an innocent mistake. But if you’re a few drinks in, then you’re more likely to think they did it on purpose, that it was an aggressive act.”
Like most personality traits, proneness to intentionality bias varies across the population. “Some people are more susceptible to it than others.” And, Brotherton explains, there is a small but reliable correlation between that susceptibility and belief in conspiracy theories.
External factors also play a part, of course. For Ryan, who asked that I omit his last name, the influence of a single charismatic individual was crucial. It was Johnny, a friend and bandmate, who showed him books and CDs about world government and “served as a guru of sorts”. At the same time as inducting him into the truther movement, “he was introducing me to music I’d never heard and really loved”. At the height of his involvement, Ryan says he believed a broad range of conspiracy theories, including “chemtrails” – the idea that the trails left by planes contain noxious chemicals intended to subdue or poison people; that Aids and Ebola were introduced by governments to control population; that the moon landings were faked; that a substance extracted from apricots called laetrile was an effective cure for cancer, but had been banned by the FDA and dismissed as quackery to protect the interests of Big Pharma. “I strained my relationships with my family badly. It’s always the ones you love the most that you want to ‘wake up’. I ended up in hugely embarrassing debates and arguments,” he says.
But beyond the anguish it caused for those close to him, were Ryan’s unorthodox beliefs harmful? Karen Douglas is wary of rubbishing all conspiracy theorising as dangerous. “Thinking in that way, it must have some positive consequences. If everybody went around just accepting what they were told by governments, officials, pharmaceutical companies, whoever, then we would be a bunch of sheep, really”. On the other hand, the effects of certain theories on behaviour can be damaging. Douglas’s own research [pdf download] has shown that exposure to the idea that the British government was involved in the death of Princess Diana reduced people’s intention to engage in politics. Similarly, subjects who read a text stating that climate change was a hoax by scientists seeking funding were less likely to want to take action to reduce their carbon footprint. And anti-vaccine conspiracy narratives make people less likely to vaccinate their children, a clear public health risk.
If everybody just accepted what they were told by governments and pharmaceutical companies, we would be a bunch of sheep
Karen Douglas
Should we try to stamp conspiracy theories out, then? Part of Brotherton’s argument is that they’re a natural consequence of the way our brains have evolved. Not only that, but trying to disprove them can backfire. “Any time you start trying to debunk conspiracy theories, for the people who really believe, that’s exactly what they would expect if the conspiracy were real,” he says.
Swami sees things differently. “Experimental work that we’ve done shows that it’s possible to reduce conspiracist ideation.” How? Swami found that people who had been encouraged to think analytically during a verbal task were less likely to accept conspiracy theories afterwards. For him, this hints at an important potential role for education. “The best way is, at a societal level, to promote analytical thinking, to teach critical thinking skills.” But that’s not all. When people have faith in their representatives, understand what they are doing and trust that they are not corrupt, they are less likely to believe in coverups. That’s why political transparency ought to be bolstered wherever possible – and corporate transparency, too. “A lot of people have trouble accepting a big organisation’s or government’s narratives of an event, because they’re seen as untrustworthy, they’re seen as liars,” argues Swami.
Improved teaching and changes in political and business culture would undoubtedly help. But conspiracy theories can be rejected for personal reasons, too. Ryan’s view changed with loss of his “guru”.
“I kinda dropped out of contact with Johnny after he got married and had a baby,” he says. “He was getting further and further into it, and I just couldn’t keep up with the mental gymnastics involved.” He started to look for alternative explanations – less exciting, but more plausible ones. “I looked at the people debating on the national level, for the presidency and such. No way these guys speaking in platitudes and generalisations could really be behind a global conspiracy to enslave or kill me. They weren’t doing a particularly good job of it either, considering how happy I was living my life.
“That was the epiphany, really. I was free. I was happy. None of the doom and gloom predicted and promised ever came.” For Ryan, by then 27, the bizarre ride was over. A world that pitted him against the forces of evil had all the appeal of a spy drama. But real life was less like a story – and in some ways more depressing. What does he think are the forces that really shape things? “Most of what is wrong in the world nowadays – well, I would put it down to incompetence and greed. A lack of compassion.”

una buena noticia ern nochebuena

Posted: 25 Dec 2015 09:33 PM PST

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The faithfull attend a Christmas Eve mass at the Syriac Catholic Church of Saint Ephrem in Paris, on December 24, 2015

French Muslims Guard Church for Christmas Mass (VIDEO)

© AFP 2015/ MIGUEL MEDINA
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French Muslims took guard at a church in France's Calais during Christmas mass, as the country's government advises caution in case of terrorist attacks.

French Muslims in the northern French city of Lens made a show of solidarity with the city's Christians, volunteering as guards at the local Catholic Church Christmas mass, French media reported.
The Muslims decided to guard the church after France's Interior Ministry said that "particular vigilance" should be practiced during Christmas mass.
"Before the Mass, we invited them to meals we share with people who live alone. And in the end, we will give them the light of Bethlehem, which we received from scouts," Lens Pastor Lemble said, calling the initiative "superb."
The head of the Union of Muslim Citizens of Pas-de-Calais, Abdelkader Aoussedj, said that he made the gesture after remembering how Egyptian Muslims defended Coptic Christian churches from fundamentalists in 2013.
"We would have liked this to happen everywhere else, especially at a time when Muslims are stigmatized. That is the true Islam, it has nothing to do with these fools, these bad apples," Aoussedj said.
The nearby city of Calais has been a focus of ethnic tension in recent months, as refugees, primarily Muslim, are often stuck in the city while attempting to get to Britain.


Read more: http://sputniknews.com/europe/20151225/1032306236/french-muslims-church-christmas.html#ixzz3vOzGN7i2

PLA Y DANIEL EL CATALÁN PRIMADO DE TOLEDO FUE EL VERDUGO DE EUGENIO GARCÍA SERRANO EL GRAN ESCRITOR FALANGISTA

Posted: 25 Dec 2015 08:32 PM PST


EUGENIO GARCIA SERRANO

Eugenio o la proclamación de la primavera; tuve la suerte de conocer a los falangistas de la última hornada, los auténticos y García Serrano además de majete y buena persona era un falangista cabal. Eugenio era mi director cuando yo servía a España en tierra de infieles y de transfugas rodeado de cañones enemigos que preparaban el contubernio. Carecía de desenfilada y tenía que recurrir a mi valor personal para poner en ridiculo a aquellos "democratas" que acudían al Té de la Embajada.
 A punto estuve de sacar los puños que no las pistolas por él cuando un mindudi de Cuenca me estampó ante mis propias narices:

▬Vosotros los fachas no sabeis escribir

▬¿Cómo? Repite eso que dijiste.
El tal Martinez se volvió atrás.
Mi interlocutor no se atrevió a insultar a mi "dire". Nos miramos el uno al otro con ojos alataneros llenos de desprecio. El tal Martinez trabajaba para un periódico dirigido por un falangista que era hijo de Concha Espina y luchó contra los comunistas en el Blau. Sin falangistas no hubiera habido Escuelas de Periodismo y ellos se hubieran quedado sin profesión. Estos que tanto difaman han crecido y medrado a la sombra de la herencia que les legó el Caudillo.

Fuese y no hubo nada pero aquel sujeto larga melena y pantalones campana moda de los sesenta dios los cría y ellos se juntan y de la abundancia del corazón habla la boca ha desaparecido del estadillo y su nombre no figura ni en las hemerotecas aunque gozara de cargos y enchufes, vera imagen del perfecto gilipollas... Eran tiempos en que  cada uno defendía a su señorito, estaba de moda, menudo eran los de “Pueblo”. Yo vi a Raul del Pozo casi romperle, por meterse con Emilio Romero, de un botellazo la cabeza al pobre Federico Abascal el corresponsal de La Vanguardia que ejercía por entonces de “rojo”.
Eramos demasiado exaltados lo reconozco pero no me arrpentí de nada ni me arrepiento (sólo me arrepiento de aquella chinita que hacía frufru cuando la hacía el amor en Hong Kong) y es mi estilo sacar la cara por alguien ante el insulto y la provocación.
Si lo que llevas dentro es bilis y serrín, irás vomitando reconcomios por las esquinas en perenne borrachera. 
España empezó a llenarse de resentidos.
Aquel día en la reunión de la embajada me di cuenta de que hay dos Españas irreconciliables. Yo pertenecía a la de Eugenio o la proclamación de la primavera, era la España verdadera, la otra es un sucedaneo, un “Ersatz” como los de Podemos. Los americanos que controlan la SER y gran parte de los medios se han sacado un conejo de la chistera, un conejo con coleta, veremos a ver lo que dura.
Sin embargo, por aquellas calendas defendíamos los garbanzos a nuestra manera.
Hoy como los sueldos y las pensiones están asegurados por el momento el personal no protesta. No te pases que diría el Goyo Gonzalez, aquel tipo siniestro, un machacante de cierta agencia que cortaba el teletipo y ahora tiene un hijo en la Cope Herrera en la Onda; pues bueno. 
Él también me insultó y estuve a punto de tirarlo por las escaleras. Entonces como ahora, estaba solo, rodeado de viejos fantasmas del pasado que hacen difícil la convivencia, atalajada con frases rimbombantes, Y DE LLAMADAS A LOS PACTOS Y AL CONSENSO, que esconden un odio ancestral. España y yo somos así, señora, y la Patria no se negocia. 

Yo leía los libros de mi director “La ventana daba al rio”, “La fiel infantería” “Plaza del Castillo” en mis viajes de largo recorrido dentro del tubo londinense dejando que otros se ocupasen de Kafka de Proust y toda esa clase de literatura disolvente y dirimente que pusieron en órbita los “pseudo demócratas” y globales que copan actualmente las editoriales y ejercen de comisarios del pensamiento.

Nunca, hay que decirlo por mucho que les duela, se produjo en nuestras letras un reventón literario tan importante como durante el franquismo con y a pesar de la censura. Fue una floración mucho más importantes que las generaciones del 27 y del 98 sólo igualable a la efervescencia que hubieron las letras castellanas en el siglo de oro. García Serrano demostraba estar en poder de una prosa inimitable.

La fiel infantería , con todo y eso, no pasó la censura ni tampoco “La Colmena” sus autores dos falangistas que nada tenían que ver con la Santa Casa.

El primado de Toledo aquel catalán bajito calvorota lentes redondos de concha un tipo avieso represor y reprimido que se llamaba Pla y Daniel mandó recoger la obra alegando que en el libro se decían demasiadas palabrotas. “examinada serena y objetivamente –dice el decreto “obstat” de don Enrique Pla y Daniel otorgado en Toledo a 15 enero 1944- la novela del sr García Serrano resulta

1) que se proponen como necesarios e inevitables los pecados de lujuria de la juventud (págs. 195 y 302); describiéndose escenas de cabarets y de prostíbulo

Que está salpicada toda la novela de expresiones obscenas e indecorosas

2) aun cuando varios personajes de la novela manifiestan sentimientos religiosos aparecen éstos como algo rutinario con añadidos de sabor escéptico anticlerical  y volteriano aun en labios de soldados nacionales. (¡Pero qué cosas dice su Eminencia Reverendísima, si aquellos guripas peleando en el frente no sabían quien era Voltaire, algunos no habíkan cumplido con la escuela cuando fueron llamados a filas!)

3) decretamos pues que este libro nocivo a nuestra juventud sea prohibido por atentar contra la moral y las buenas costumbres y lo denunciamos públicamente cumpliendo con nuestros deberes pastorales”

La fiel  infantería aparecería años más tarde en una edición de 1964 alcanzando tiradas casi millonarias en la Editorial Planeta.
He aquí un libro que haría rico al editor pero no a su autor el pobre Rafa que moriría, si no pobre como una rata, en su piso de la prolongación del general Mola, aferrado a sus banderas de falange.

Don Marcelino Oreja, otro meapilas del contubernio vasco, el pequeño Marcelino aquel ministro cabezón que ocupó la cancillería de Exteriores y llegó a dar con su rotunda cabeza en un pesebre, cerró la agencia Pyresa y dejó a mi director sin indemnización y sin subsidios. 
A mi ex director le visité varias veces y hasta me concedió una entrevista al ser galardonado con el premio Espejo de España.

Era el mismo de siempre talante alegre los bigotes caídos de alabardero. Publicaba una columna en el Alcázar su único medio de subsistencia algunos de sus artículos pueden calificarse de antológicos y de lectura obligada en las clases de redacción y de la historia de periodismo. Rafael García Serrano era un español de casta bonancible y de gran cosecha de la añada de 1918, tenía una vocecita de clarisa que contrastaba con la virilidad robusta de sus libros, escritor macho que no machista.

Su personalidad nada tenía que ver con la agresividad y aspecto de comecocos el sambenito que le endosaron sus enemigos. Tenía la voz atiplada ya digo y aspecto de viejo soldado de los tercios de don Juan de Austria, que, recogidas sus banderas, se retiró a escribir y a cuidar de su extensa familia, algunos fueron musicólogos y folkloristas acumulando la gran tradición de canción popular instaurada por la Sección Femenina y el más pequeño Eduardo García Serrano es hoy uno de los periodistas con más gancho en el mundo de la Radio.

Su tertulia es de las pocas que merezcan (todo gran trabajo tendrá sus mermas no siempre estoy de acuerdo con sus puntos de vista)   escucharse. Es más elegante y más florido que su padre pero tan ocurrente y pugnaz como él. Un valiente. Se refugió y casi fue el punta de lanza de la Inter aquella emisora fundada por Serrano Suñer siguiendo las normas de la Rundfunk germana. 
Aquellos humildes soldados de la Fiel Infantería que refleja este libro en los campos de Brunete el Jarama la Universitaria o el Ebro por una vez plantaron cara al monstruo de siete cabezas y lo derrotaron.  No `perdamos la esperanza. Semejante proeza humillando a los señores del mundo es algo  que no nos perdonarán nunca y ahí está la maula. He ahí el quid de la cuestión. ¿Podemos o no Podemos? Sea lo que Dios quiera. 

Es ahí donde ha de hallarse la grandeza de este gran libro prohibido escrito en el ardor de la juventud. No estamos ante una gran novela sino ante un cuadro de costumbres que relata las penalidades de unos soldados que soportaron la dureza de las trincheras con alegría y estoicismo. No alcanza los grandes registros de “Madrid de Corte a Checa” o “División 250” y “Cabo de Vara” o “Cuerda de presos”.  Pero es el libro más alegre y más simpatico de cuantos se escribieron en la década de los cuarenta.
Foxá y Salvador fueron los grandes prosistas, y García serrano el mejor cronista porque Eugenio fue un periodista a rajatabla que proclamó la primavera hasta la muerte, de aquella gran generación que fueron la gloria de España, luchando contra viento y marea. En medio de cruel aventura de salvar a su Patria y a quienes la democraciadescataloga ahora y niega el pan y la sal.
Con la iglesia hemos topado Sancho.

 

BERGOGLIO NO CANTA MISA

Posted: 25 Dec 2015 09:05 PM PST


BERGOGLIO NO CANTA NI LA CALENDA

 

EL abad de lo que canta come reza un viejo adagio castellano y pájaro que no canta algo tiene en la garganta. Alegre va el abad por el cañaveral. Un santo triste es un triste santo y una papa triste no deja de ser un pontífice paniaguado. A don Mario no le va esto de la Angélica ni se entrega a los armoniosos filados, como hacía el cura de mi pueblo en aquellos solemnes prefacios de otrora. Pues dicen que al diablo no le gusta la música y a Mahoma le asustaban las campanas alegres de la Pascua. Por lo que en el islam no hay campanarios sino minaretes. A lo mejor es por eso por lo que aparece este Papa con cara de tristeza cuando oficia.
Con todos mis respetos, en la misa del Gallo sorprendíame observar que el papa argentino no está por la labor de cantar aunque un pajarito me dijo que le gustan los tangos. Todas sus misas son rezadas y parece que de Difuntos a juzgar por el semblante y la cara que pone el hombre. En eso poco se parece a Wojtyla el papa que vino del Este, con un hermoso vozarrón de polaco y Benedicto XVI sin desafinar hacía lo que podía. Pablo VI tenía un oído en frente de otro (entre los papas que yo he conocido). 
Sin embargo, Bergoglio, nada de nada. Ni un mal oremus. Gallo que no canta algo tendrá en la garganta y que viva la gallina con su pepita. 
Tradicionalmente la liturgia de navidad era muy pomposa y hasta sublime sobre todo en la lección de la calenda entonada por el diacono. La calenda es la narración de los cinco mil años de historia desde la creación del hombre hasta la venida al mundo del Mesías.

El himno terminaba con un apoteósico tonal que decía “de nativitate Domini nostri Jesuchristi secundum carnem”. El coro se venía abajo cuando respondían amen los chantres, y Aleluya. En ese momento empezaban a volear las campanas anunciando la nueva buena del Nacimiento del Salvador. Gloria a Dios en las alturas y paz a los hombres de buena voluntad. Hoy de las alturas los cielos parece que se han ido los ángeles y recorren el aire aviones asesinos y drones vigilantes. Se escuchan por el horizonte clangores de guerra. Los pastores de Belén no se atreven a bajar de las montañas de Judea por miedo a los soldados israelíes y los árabes han cerrado la Basílica de la Natividad a los cristianos peregrinos. ¿Es por esta causa por la que Francisco se niega a cantar?

No entiendo por qué esta loable ancestral tradición romana fue descartada. Parece ser que Su Santidad – y sus razones tendrá pues para eso le dicen infalible- está por la labor de una iglesia austera incluso en los puntos más atrayentes de su liturgia “No frills” (nada de ringorrangos) nada de triunfalismos pues es cuestión de gustos pero a mí me parece que la supresión de la “kalenda” ha despojado de esa alegría que siempre ha tenido entre nosotros la Nochebuena.
Asimismo, en la alocución urbi et orbi, no se dirigió a los pueblos de la tierra en sus más de cincuenta lenguas, como solían sus predecesores.

Cierto que en esto de los crismas hay mucho folklore, mucho mercantilismo. Si los españoles inventamos el Belén y lo llevamos al nuevo mundo, los ingleses se encargaron de mitificarlo con Scrooges y Dickens. Se ha convertido en una festividad pagana y comercial. En eso lleva razón el papa pero su alocución pascual me ha parecido rutinaria y como para salir del paso.

Alude a las guerras pero evita meterse en berenjenales de cuáles sean las causas determinantes de las matanzas de la horripilante guerra de Siria e Iraq, de esas terribles de esos einwanderungen” (emigraciones en masa) o corrimiento de pueblos. Es la voluntad de Obama con sus intereses macabros. 

Habría que tomar el toro por los cuernos, Santidad y mojarse un poco más. Cristo lo haría. Pero don Mario, aunque haya entrado al solio pontificio con un nombre franciscano, es un jesuita. Cautela de serpiente. Doble lenguaje. Nadar y guardar la ropa. Su Santidad no quiere mojarse ni se atreve a condenar a los que le están segando su Iglesia bajo los pies. Encaje de bolillos. Va

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